Busco pediatra que respete la lactancia materna

A lo largo de este casi primer año de Pitufina hemos pasado por varios pediatras. Al principio por circunstancias alternamos con dos. Nos decantamos por uno por comodidad. Graso error. Lo dejamos cuando quiso que comenzásemos con la alimentación complementaria a los cinco meses por la simple razón de “hay quien dice que a los 4, quien a los 6, yo a los 5”. 

A la segunda, nos toca decirle adiós ahora. Es una pena porque estoy muy contenta con ella. Tanto con su manera de tratarla y explorarla como a la hora de atender mis dudas y/o darme “instrucciones” a seguir.

Pero nos cambiamos de ciudad. Toca elegir otro. Hemos probado y…

…fatal.

Como no conocemos a nadie en el nuevo destino, tocó buscar recomendaciones por internet. Ví uno que estaba cerca de casa y del que hablaban bien (empiezo a pensar que de todos hablan bien).

Hace unas semanas pedí hora para la revisión rutinaria del onceavo mes. La cara avinagrada con la que nos recibió ya me tiró un poco para atrás. Un pediatra que no sonríe a un bebé debería de ser una incongruencia.

Lo segundo que me chocó es que la pesó con pañal. Además ni le miró ni las pupilas ni los oídos. La midió y poco más.

No hacía más que decir “ahora hablamos de lo que come”. Cuando le expliqué que comía sobre los 100 gramos de papillas pero que comía fruta en la malla y estaba empezando a comer sola  pero que seguía con la teta a demanda se tiró las manos a la cabeza. Me soltó lindezas como: “lo estás haciendo mal”, “la teta ya no alimenta”, “la teta le quita el hambre de las papillas, que son lo importante” y “debe de comer 200 gramos cada tanda, si no le das biberón de leche artificial”.

Yo estaba flipando. Le expliqué que no era lo que tenía entendido y que la pediatra que la estaba llevando me estaba dando el visto bueno cada mes. Siguió en sus trece. “Va a ser pequeña”, me espetó. “A los 12 meses debe de medir 80 centímetros y y pesar 10 kilos”.

Y como veía mi cara de asombro, me preguntó: “¿te ha quedado claro?.”

Lo que me quedó claro es que no vuelvo a su consulta. No pretendo encontrar un pediatra que sea un abanderado de la lactancia materna pero al menos sí uno que no vaya en contra de la OMS , que me escuche y respete mi decisión. Y que si cree que debo de cambiar pautas para el beneficio de Pitufina me lo diga con respeto y argumentando su postura. Y a ser posible que sonría, aunque sea una vez.

Pues eso, que busco pediatra que respete la lactancia materna

¿Conocéis alguno en Madrid?

Gracias

 

 

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Comments

  1. Nuria says:

    ¡Suerte guapa!A mí me ocurrió algo parecido y cambié de pediatra y la verdad es que hubiera reaizado un segundo cambio porque el nuevo (que me habían recomendado) también me dijo cosas como que ” eso ya es vicio” refiriéndose a dar la teta los dos años que la OMS recomienda.Menos mal que los pediatras de la Unidad de Neontología del hospital,donde también le hacen seguimiento a Vera,me dicen que es estupendo que hayamos conseguido continuar con la lactancia ,sobre todo porque ella al ser prematura es tendente a las bronquitis y sus defensas son más débiles que las de un niño nacido a término.En fin guapa,que lo estás haciendo genial y que espero que encuentres pronto un pediatra con el que estéis cómodas y os dé confianza.Un besazo para ti y para tu princesita! Nuryss

    1. Gloria says:

      Mucha gracias por sacar un ratito para leerme y comentar.
      ¡Qué importante es dar con profesionales que, cuanto menos te escuchen sin juzgar!. A ver si tenemos suerte en la búsqueda.
      Un beso para las dos

  2. […] que hasta hace unos días lo he estado. Alguna vez, el cansancio me ha hecho plantearme abandonar la lactancia materna pero al final siempre me supo mal y lo dejaba pasar. Hasta que ha habido que tomar acciones. Ha […]

  3. […] viendo la tele o leyendo más de 10 páginas seguidas. Un año sin disfrutar de una copa de vino (sigo dando el pecho), sin hacer largas sobremesas, comiendo a turnos, durmiendo a intervalos (si alguien me hubiera […]

  4. […] de esos, nuestros, momentos a solas. Por eso, aunque un pediatra en la revisión del año y medio me dijese que si seguía dándole el pecho Pitufina iba a ser muy pequeña seguí dandole el pecho. Me había informado mucho. La peque comía de todo y en cantidad. En esos […]

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