Si la vida son momentos…

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Pitufina cumple un año. Momento para pararse a mirar para atrás (hay que buscar fechas señaladas para hacerlo porque en el día a día no te da tiempo).

Hace un año que nuestra vida cambió por completo. Se acabaron los viajes, las salidas a cenar, los conciertos…También las tardes de no hacer nada más que descansar en el sofá viendo la tele o leyendo más de 10 páginas seguidas. Un año sin disfrutar de una copa de vino (sigo dando el pecho), sin hacer largas sobremesas, comiendo a turnos, durmiendo a intervalos (si alguien me hubiera dicho que se puede sobrevivir sin dormir más de 3h seguidas durante un año no lo hubiese creído)…

Pero es un año lleno de primeras veces: sentarse, gatear, ponerse de pie, andar, silabear, palabras, sabores, olores…Un año de sonrisas, risas y sensibilidad a flor de piel. De mimos, caricias, besos, abrazos, embobamiento…De pena al verla crecer y al mismo tiempo de orgullo al contemplar sus logros.

Son todas esas primeras veces las que no me quería perder.

Antes de quedarme embarazada trabajaba para una revista. Llevaba varios años con ellos y desde hacía uno ejercía desde casa. Por eso, cuando supe de la buena nueva pensé que sería fácil poder conciliar. Además, había visto como la empresas trataba anteriormente a una compañera que había sido mamá: excedencia, jornada reducida, desde casa algunos , adaptando horarios…Lo que debería de ser normal.

Pero al poco de dar a luz la situación cambió. No tenían dinero para seguir con el proyecto tal cual era. Iban a continuarlo con voluntarios.

Tenía dos opciones: buscar otro trabajo o quedarme en casa. Si me hubieran planteado esta disyuntiva hace años (cuando no pensaba en hij@s) habría respondido que no debería de abandonar mi carrera profesional, que para algo me había estado formando tantos años. Pero el caso, es que a la hora de la verdad, ni me lo plantee.Hicimos números y nos podíamos permitir un solo sueldo en casa.

Tal y como está todo era muy complicado (imposible no hay nada) encontrar un trabajo que de buenas a primeras me ofrecieran las condiciones que tenía anteriormente. Y me era imposible pensar en estar todo el día fuera de casa (en el periodismo es muy complicado encontrar un trabajo de jornada intensiva, suele extenderse todo el día). Recién estrenada en la maternidad no concebía tantas horas sin mi Pitufina cerca. No poder consolarla si le pasaba algo.Perderme todas esas primeras veces.

Cada situación es única y cada persona un mundo. No me considero mejor madre por haber elegido quedarme con ella. Ni mucho menos. He podido elegir.

No sé cuándo volveré a tener una nómina. Soy consciente de que cuando quiera puede que no encuentre o que tarde más de lo deseado en hacerlo. Y no es menos cierto que hay días que desearía tener tiempo para otras muchas cosas (entre ellas, dormir) pero respiro, la miro y, además de derretirme, sé que cuando parpadee un par de veces ya no tendré bebé.

Vivir es elegir y elegir es renunciar.

Me siento afortunada por acompañarla en todas sus primeras veces.

 

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…no quiero perderme los nuestros

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[…] pensé que estaría un año durmiendo no más de 4h seguidas. Pero lo cierto es que hasta hace unos días lo he estado. Alguna […]

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[…] Al principio de tener a Pitufina e incluso hasta no hace mucho tenía claro que con un solo peque iba a ser feliz, que tampoco pasaba nada si ella era hija única. Así, ahora todo mi tiempo sería para ella y más adelante podría volver a trabajar fuera de casa.  […]

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[…] cumpliste uno, te hablaba de todas aquellas cosas que estaba viviendo gracias a ti por primera y como me compensaban las […]