Mamá española en Alemania: Raquel

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Hoy quiero hablaros de Raquel (en las redes es Taisa) quien hace dos años cambió Valencia por Bremen. Esta mamá española en Alemania de 33 años emigró junto a su marido y su hijo. A su hija, ya la tuvo en Alemania. De eso nos habla, de las diferencias entre estar embarazada y dar a luz en España y Alemania. Pero también, de educación, idioma, integración..

De profesión informática, se dedica principalmente a análisis funcional, diseño de interfaces y experiencia de usuario. Desde que está en Alemania trabaja como autónoma; mantiene el contacto con la empresa que estaba en España lo que le ha sido de gran ayuda para dar el salto. Intenta, también, hacerse un hueco como diseñadora web y gráfica.

Os fuisteis a Alemania por el doctorado de tu marido, ¿no?
Si. Él quería hacer el doctorado sí o sí. Y en España el tema de la investigación y el acceso a becas doctorales estaba muy complicada y muy cruda. Así que se abrió a buscar en toda Europa. Fueron unos meses duros. Quedaba finalista en muchos procesos de selección, entre cientos de candidatos, pero aún así se quedaba chafado.
Al final fue en Bremen, le cogieron para un trabajo de doctorando y trabajador adjunto en la Universidad de Bremen. Y no podemos estar más contentos con la ciudad. Ahora en principio le renovarán, pero no sabemos muy bien qué pasará más adelante. Pero a mí me gustaría mucho quedarme.

¿Cómo recuerdas los inicios?
Estábamos muy emocionados desde antes de venir. Pero cuando llegamos, se hizo bastante duro.

Vino mi marido primero y los primeros días lo pasó muy mal. Tampoco solemos pasar tanto tiempo separados a menudo. Yo y el niño vinimos sólo una semana más tarde, cuando ya teníamos el piso aclarado (toda una hazaña conseguir piso en una semana aquí, pero ya nos habían puesto en contacto desde la Universidad por suerte).
Luego todo fue papeles y más papeles, contratos, servicios, informarnos, el alta como autónoma, pedir el curso de alemán, buscar guardería (cosa que no fue viable, está complicado el tema de conseguir plaza en las guarderías en Alemania, tardamos año y medio en que pudiera empezar).

Sobre los primeros días, recuerdo especialmente el día que vinieron a conectar el cable de fibra de Internet. La gracia fue que la casera nos hizo el favor de llamar, pero aunque había línea en el bloque, no había conexión de fibra en el piso. El técnico no hablaba inglés apenas y me costaba entendernos, y decía que sin permiso no tiraba el cable. Al final el técnico hablaba por teléfono con sus superiores. El vecino vino a echar una mano y hablaba también por teléfono con mi casera, el administrador de la finca, luego con el técnico… El niño se puso a llorar que tenía sueño… Y yo casi que también. Me sentía completamente frustrada en medio de todo aquello sin entender ni una palabra de lo que decían ni poder hacer nada. Y además yo necesitaba la conexión para poder empezar a trabajar.
Al final tuvimos que cambiar de compañía y buscar un ADSL normal. Que aún así tardó varias semanas. Pero aquel momento fue horrible, me acordaré siempre.

Tu chiquitina nació allí. ¿Desde tu punto de vista el seguimiento del embarazo es diferente allí? ¿Y el parto y posparto?
Yo lo he visto muy muy diferente, para bien. Por un lado por lo que yo viví en España cuando nació mi hijo. Yo traté de buscar un parto respetado con mi hijo mayor, que al final no lo fue tanto. Acabamos en cesárea. Allí en Valencia cuando buscaba ginecólogo, incluso privado, me llegaron a decir “A mi cosas raras no”, al preguntar si tendría libertad de movimientos. (Aquí en Alemania es la norma). O en otro sitio en Valencia, me dijeron todo sorprendidos, que nunca nadie les había pedido ir a visitar los paritorios. Aquí todos los hospitales tienen día de visita, enseñan las instalaciones y dan una charla donde explican los protocolos.

Por otro lado, también conozco muchas otras historias. Tanto de España como de países de latinoamérica, ya que participo en muchos foros y grupos. Por ejemplo, en el de Apoyocesareas de El parto es nuestro.

Aunque de Alemania también he oído alguna historia “de terror” sobre partos, por lo general es diferente. Ojo, que también hay a quien no le gusta “tan natural”, y profesionales que se pasan por el otro lado. Que igual de irrespetuoso es aplicar intervenciones sin preguntar o sin informar, que no querer aplicarlas cuando la madre lo pide informadamente. Lo que sí aquí normalmente se cuidan mucho más con el tema del consentimiento informado. Cosa que en España se omite mucho.

Yo en todo el seguimiento del embarazo sólo me encontré con una ginecóloga un poco más desagradable. Me hizo algunos comentarios negativos sobre el intento de PVDC (Parto vaginal después de cesárea). Por lo demás, todo el resto de profesionales: ginecólogas, matronas, enfermeras… fueron muy amables. Me apoyaron diciéndome que efectivamente, es lo mejor. Que no tenía porque ser igual, que podía conseguirlo y me dieron mucho ánimo.

Otra cosa es que de cara al parto sobre todo, el hecho de tener opción de dar a luz donde quieras incluso fuera de hospital. Sí que requiere un desembolso, pero es mucho más asequible que en España o Sudamerica (solo pagas unos 500-600 € de los que el seguro te devuelve la mitad. En concepto de la guardia a las matronas, que deben estar pendientes de tí, aunque al final no puedas dar allí a luz y no cobren por el parto). a la mayoría de hospitales de España.

Si queréis leer más, he escrito un montón sobre todo el tema del embarazo y parto en mi Blog. Me ha gustado mucho escribirlo, por mí, como recuerdo, y porque creo que puede ser de ayuda a muchas otras mamis.

Dos temas que preocupan a las que emigramos como mamis son la educación y la sanidad. ¿Qué nos puedes decir sobre ello?

-Educación:
Sobre educación, de todo lo que he oído y leído, pues no hay nada perfecto. Ni siquiera la famosa Finlandia.
Pero igualmente, las cosas aquí en Alemania se plantean de otra manera. Ya de base, hasta los 6 están en la “guardería”. Allí tienen principalmente juego libre, que es lo ideal para esa edad. No les enseñan formalmente, pero puedo asegurar que aprenden un montón. Tampoco tienen presión para dejar el pañal. Luego el paso a la escuela es un evento muy importante y se festeja mucho. Y de ahí, empiezan suave, y ya van cogiendo luego ritmo de cara a los 10 años. En ese punto ya se ha decidido, en base a unas pruebas que se realizan (de aptitudes), contando con el niño, el profesor y los padres, qué camino seguirá.

Hay una rama más orientada al mundo profesional y a realizar formaciones profesionales. Que aquí no están para nada mal vistas, muchas son ramas vocacionales también. Y hay formación de muchas especialidades, casi cualquier profesión tiene su formación: Diseñador, panaderos o albañiles.

Luego creo que hay una rama intermedia para profesiones muy específicas, como música.

Y por último está el famoso “Gymnasium” que a pesar de lo que parece, no es para deportes. Más bien es como el instituto “orientado” a ir a la universidad. Aunque pese a lo que se dice, luego cualquiera puede redirigirse si más tarde decide ir a la universidad. En este les meten mucha más caña, aunque tampoco es imposible. Sé de varios niños que llegaron aquí grandes, entre 9 a 12 años, sin saber alemán y han ido y sacado buenas notas.

También hay quien está muy aferrado a lo que conoce de España y no le gusta cómo se hacen las cosas aquí. Yo no digo que sea maravilloso, tiene sus trabas supongo. Pero considero que sí es mejor modelo educativo que en España. Al final lo que cuentan son los resultados globales, más que sólo los individuales .

-Sanidad:
Respecto a la sanidad, ya te han contado un poco con el tema del parto, que también es otro mundo. Para decirte que por ejemplo, a mi hijo le encanta ir al médico, por los juguetes de la sala de espera.
Tiene la ventaja de que es más parecido a la sanidad privada de España que a la pública. Cada médico tiene su consulta, buscas el que te interesa, puedes cambiar cuando quieras, etc. (Aunque no está muy bien visto ir dando saltos de uno a otro, pero a veces toca).
Es interesante buscarse un buen médico de cabecera (Hausarzt). Si es uno bueno y con experiencia, te sabrá derivar al profesional adecuado y darte buenas recomendaciones.
Una cosa que a nosotros personalmente no nos gusta mucho, y nos ha dado problemas, es que a veces son más reacios a medicar. Aunque están cambiando las cosas, sé que en España a veces se pasan de recetar antibióticos alegremente. Y sin embargo aquí según quien te toque, igual prefiere no hacerlo, y se te puede complicar la enfermedad tontamente.
Otra cosa complicada es que les cuesta “mojarse” en dar diagnósticos. Pero esto, como tantas otras cosas, creemos que es es por la legislación tan estricta. Si dan un diagnóstico incorrecto, se pueden meter en un lío muy grave.
En los hospitales en general, ya no sólo en maternidad, el trato normalmente suele ser bueno. Incluso si no te apañas con el idioma.

Llegaste sin saber alemán. ¿Lo hablaba tu marido? ¿Cómo os apañabais? ¿Hablan inglés los alemanes?                                                                                                                        Que va, mi marido sabía apenas lo básico. Pero más que yo en aquel momento. Él había hecho unos cuantos meses en la escuela de idiomas aunque hacía años. Para el trabajo se manejaría en inglés (Como suele ser habitual en puestos de PhD).

Por mi parte, al principio me daba muchísima pereza ponerme con otro idioma. Ya cuando buscaba mi marido trabajo, al principio pensábamos que mejor a un país de habla inglesa. Pero luego viendo opciones, en cuanto a temas culturales, y de cara a los niños, vi que Alemania era una buena opción.

Así que vine dispuesta a ponerme las pilas, y no me costó mucho arrancar, principalmente con el curso de Integración. El aprendizaje se me hizo muy fácil, aquí contaba cómo hice para aprender, y en poco más de un año ya tenía el B1. Y realmente todos los alemanes se quedan sorprendidos, me dicen que hablo muy bien alemán para llevar sólo un par de años.

A veces nos da miedo. Tenemos en la cabeza el “qué van a pensar”. Pero realmente es como se dice por ahí, que a quien “chapurrea” un idioma mal pronunciado y con faltas no se le debe menospreciar, porque como poco, sabe también otro idioma.

También, como comento en el post, sí se puede uno manejar en inglés. Pero también te encuentras alemanes que no saben, otros que no quieren hablarlo, o también algunos que les da reparo porque piensan que saben poco. Igualmente, yo noté que son mucho más receptivos cuando intentas hablar en alemán aunque sea poco que si enseguida intentas hablar en inglés.

¿Cómo ha sido la evolución?
La verdad es que diría que todavía llevamos poco tiempo. Han sido sólo dos años, aunque parece que sea más. Cuando te cruzas con gente que lleva 10 años por aquí es como… ¡Wow!

En cuanto al idioma, por suerte fui rápido como comentaba. Pero hubo un punto de inflexión muy fuerte, a los pocos meses de empezar el curso. Todavía no tenía fluidez suficiente en Alemán, y el inglés se me empezó a desordenar.

Suelo decir que es que cuando empecé con el alemán lo asimilé como que era bastante parecido al inglés… y entonces mi cerebro lo “archivó” junto.

Y menudo lío. En aquel momento no me salía hablar ni una cosa ni la otra. Me sentía muy frustrada porque me costaba comunicarme. Luego pasada esa brecha, empecé a soltarme más con el alemán. El inglés lo tengo aparcado de momento, y me cuesta un poco hablarlo porque me salen las palabras en alemán. Algún día lo tendré que engrasar de nuevo, cuando me sienta más afianzada con el alemán.

En cuanto a todo el ritmo de vida, creo que destacaría lo que comentan mis suegros cuando vienen a vernos. Que aquí llevamos una vida bastante más relajada. El ambiente ayuda, es una ciudad muy verde, y no demasiado abarrotada de gente. No como en grandes ciudades que igual la gente va siempre con más prisa. También ayuda que al menos de momento, tenemos mucha flexibilidad horaria. Tanto laboral como con la mayoría de actividades.

En cuanto a la parte social, ha sido un cambio bastante importante. Mi marido lo lleva peor, porque tiene que centrarse mucho en su trabajo, y el tiempo libre nos lo dedica a nosotros sobre todo. Pero yo sin embargo, estoy muy a gusto. Tengo mucha más vida social aquí que la que tenía en España. Como ya decía también María, al estar lejos y sin familia, se crean muchas sinergias entre inmigrantes, y más con los que compartes idioma. Y es un apoyo muy importante en todos los sentidos tener gente que te pueda echar una mano, o con quien poder hablar abiertamente y sin barrera idiomática.

¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir allí (desde el punto de vista de la maternidad?
Lo mejor: al menos en mi ciudad, pero creo que es generalizado, es que se tiene muy en cuenta a los niños. Siempre hay una caja de juguetes, unos libros, un bote de pinturas. En cualquier sitio que tengas que esperar: El banco, la uni, las administraciones, o los médicos.
Aparte de la gran cantidad de actividades para niños (aquí podéis ver cosas que hay en Bremen para niños , en casi cualquier ciudad puedes encontrar cosas similares), tienes de sobra para no aburrirte nunca. El único problema que teníamos al principio es que mi hijo tenía la rutina de siesta por la tarde. Dormía como un par de horas entre las 14 y las 17, y muchas actividades chulas son en ese horario.

Lo peor… yo diría que es el proceso de adaptación. Tanto para nosotros los adultos como para los niños. Porque incluso con niños pequeños, lleva su tiempo. Yo recuerdo mi hijo intentando jugar con niños en el parque y diciéndome todo el rato: “¿Pero qué dice el nene?” . Y los otros niños pues también se extrañaban mucho. A algunos les daba curiosidad, pero otros preferían ir a jugar a otro lado. Todo decir que yo aprendí mucho también hablando con niños, pero a veces les sorprende mucho que les pregunte cosas muy obvias como “qué es eso” señalando la pala de la arena y cosas así xD. Me miran como si estuviera loca. O que les diga que no he entendido lo que me han dicho.

Y aún ahora, aunque ya se apaña él también muy bien, a veces me da miedo que pueda sentirse un poco excluido. Aunque por lo que veo, sus compañeritos del Kita le tienen mucho cariño. Aparte de que el mundo es cada día más multicultural. Y no sé el resto, pero esta ciudad en concreto lo es mucho, y hay niños de muchos orígenes en la clase de mi hijo.

¿Qué consejos darías a las mamás que vamos a emigrar a Alemania?                              La verdad es que tengo pendiente escribir sobre todo lo que recomendaría hacer… 😛 Tengo muchas más ideas que tiempo para desarrollarlas.

Pero así, de primeras:
Traerse certificados digitales. Parece una tontería, pero te salva en muchas ocasiones para gestiones con España. Sirve para solicitar documentación on-line o hacer gestiones con hacienda por ejemplo. Y hay que pedirlo de forma presencial, con lo que conviene traerlo hecho. O hacerlo a la primera visita que vuelvas a España.
También todos los papeles posibles, ya que estás. Por ejemplo, certificados de matrimonio, de nacimiento de los niños (ambos se pueden pedir en extracto internacional), certificado de divorcio si aplicase, los títulos de estudios…
Mejor pasaporte que sólo DNI. Aunque para viajar con el DNI sirve. Pero lo primero, es que el pasaporte se puede renovar en el consulado, y el DNI sólo en España. Y lo segundo, porque para muchos trámites prefieren el pasaporte, ya que es multilingüe.
Traerse paciencia a kilos. Para el idioma. Para la burocracia. Para entender la cultura.
Ponerse las pilas con el idioma, y no tener miedo. Si se viene con niños pequeños, y con el problema que hay con las guarderías, se puede buscar un curso que tenga cuidadoras (Kinderbetreuung). Pero creo que es mejor no dejarlo pasar, ya que una vez que te defiendes con el idioma, cambia mucho la situación.
Buscar círculos de mamás y hacer amigas. Inicialmente hispanohablantes, pero también nativas o de otros países en cuanto puedas. Suele ser fácil buscando actividades para los niños o directamente Encuentros de madres – Muttertreffs.

 

Por último, en tu blog, Las aventuras de Taisa, hablas de vuestra vida en Alemania. ¿Qué supone el blog para ti?
La verdad es que llevo blogueando muchos años, pero había sido mayormente un hobby esporádico hasta ahora.
Cuando llegué a Alemania lo retomé un poco como vía de escape, para contar a mis conocidos cosas sobre la vida aquí, para ayudar a otras personas… Pero después empecé a pensar en algo más.
Mi idea ahora es algo ambiciosa. Me gustaría aumentar mis posibilidades profesionales con el blog. De base, el diseño lo he realizado yo al 100% tanto en la parte técnica como visual. Con esto sigo practicando en diseño web y gráfico, que es algo que me gusta mucho. De momento he realizado varios proyectos pero han sido personales o familiares, pero mi idea es conseguir dedicarme a ello. Así que estoy intentado profesionalizar el Blog en lo posible, meter afiliados, aprender SEO, ser más constante… Como forma de darme visibilidad para conseguir otros trabajos. Y bueno, el objetivo de todo esto, me gustaría poder seguir trabajando desde casa ya que es la mejor forma de tener flexibilidad y pasar todo el tiempo posible con mis hijos. Estoy disfrutando mucho con el Blog, pero esto depende de muchos factores, no es fácil.

….        …..       ….

Muchas gracias por todo lo que nos has explicado. A mí me ha ayudado mucho y seguro que a otras mamás también. ¡Te seguimos en el blog!

 

 

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