De España a Alemania en coche con un bebé y un perro

4 comentarios

Cuando supimos que emigrábamos a Alemania, desde el principio tuvimos claro que la subida la haríamos en coche. No tanto por Pitufina sino por nuestra perra. Si podemos evitar meterla en un avión, pues mejor. 

En un primer momento, íbamos a hacer el recorrido (Valencia-Aachen) en unos nueve días, así aprovecharíamos el trayecto para hacer algo de turismo. Pero al final, con la sorpresa del nuevo embarazo, hemos tenido que recortar días. Entre las ecografías y los días que libraba PapáPitufo, nos quedamos en seis días. Empezamos a buscar alojamientos que admitieran perro y que no fueran muy caros, a pesar de estar en pleno agosto.

El mismo día que por la mañana tenía la ecografía de las 12 semanas, por la tarde cogíamos carretera.

Dónde parar viajando de España a Alemania

Para nuestro viaje en coche desde Valencia a Aachen, planeamos unos 300-400 kilómetros por tanda. 

  • Reus

La primera parada la hicimos en la Pensión Fonda Suiza de Reus. Puro trámite. Se trataba de avanzar algo de trayecto pero nada más. El viaje estaba en sus inicios y era demasiado pronto como para detenernos más tiempo. De todas formas, no la recomiendo ni para eso. Sin aire acondicionado en pleno agosto y un tercer piso sin ascensor. No digo más.

Pasamos únicamente allí una tarde, pero el Parque Sant Jordi nos gustó mucho: varias zonas grandes de columpios, un estanque y estructuras modernistas. 

El hotel estaba en Mauguio. A unos 15 minutos en coche de Montpellier y a otros tanto de la playa. Precisamente por eso nos decantamos por este enclave: para que Pitufina disfrutase de la playa. Una playa que nos encantó por su limpieza, tranquilidad y porque cuenta con muchos metros de agua sin cubrir, un goce para ella y un respiro para nosotros. 

Además, en el hotel había mesas y sillas en un pequeño jardín. Ahí aprovechamos para cocinar y cenar a la fresca, mientras nuestra perra nos hacía compañía. 

A Montpellier nos acercamos una tarde. Recorrimos algo el centro y paseamos por un parque que había al lado. Se quedó corta la estancia. 

  • La tercera parada, en Lyon. Un Ibis a las afueras de la ciudad porque sabíamos que no íbamos a tener mucha fuerza para hacer turismo (además de que esa ciudad ya la conocemos) y preferimos un alojamiento que no nos hiciese perder muchos kilómetros.

 

Nancy es una visita muy recomendable. La Plaza Stanislas es una maravilla y los jardines que hay junto a ellos son inmensos. Cuentan con zona de juegos grande y bonita (toda de madera), un pequeño zoo gratuito, atracciones de feria para los más pequeños, un bar donde comer económicamente y mucha naturaleza de la que disfrutar. 

Gracias a Mamá full que en Twitter me recomendó visitar Lunéville pudimos disfrutar de una mañana paseando por los inmensos jardines de su castillo. Nos gustó mucho. Sobre todo a la peque, que se encontró con columpios para ella sola y con música en directo. Lo único que como era domingo, la localidad estaba muerta y decidimos volver a comer al apartamento.

Al pasar tres noches aquí, buscamos un apartamento para que nos saliesen más económicas las comidas.

Consejos para viajar en coche con un bebé y un perro

Utensilios que nos resultaron muy útiles: 

  • Quinqué para cocinar tanto en las paradas (comíamos de picnic) como en las cenas de uno de los alojamientos
  • Manta para el picnic. Con un bebé y un perro, comer al aire libre es la mejor opción.
  • Nevera eléctrica para el picnic (que aprovechamos para llenar de pescado fresco el último día en Francia)

Recomendaciones:

  • Alternar estancias cortas con largas, dejando la más extensa para el final ya que es cuando más cansados estaréis.
  • No hacer más de unos 400 kilómetros por tanda y planificarlos en función de la siesta del bebé.
  • Desayunos en el hotel. Hasta tener a Pitufina siempre preferíamos desayunar en un bar de la localidad en la que estuviéramos que en el hotel pero con ella es distinto. Tenemos la suerte de que come muy bien y de esta forma todos empezábamos el día bien cargados de energía.

En conjunto, el viaje en coche con Pitufina y la perra fue bien. Y será la opción que elijamos cuando volvamos a España, imagino que en Navidad. Después de leer consejos para viajar con perros y  consejos para hacer viajes largos con un bebé e ir provistos de cachivaches para entretenerla, comida y bebida, mucha paciencia y ninguna prisa, el viaje pudo ser unas mini vacaciones para todos. 

 

 

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Plural: 4 comentarios en “De España a Alemania en coche con un bebé y un perro”

  1. Qué chulo, ya estuve viendo tu viaje turístico. Tomo nota para cuando nos planteemos nosotros hacer paradas de turismo, Nancy por ejemplo nos pilla en ruta y suena bien. Yo a la vuelta preferí llevar desayunos, por ahorrar dinero y tiempo, y porque los desayunos de los hoteles me decepcionaron un poco (esperaba algo más de Francia xD). Y sobre cocinar, pillar apartahotel es buena opción también así tienes cocina.

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    1. Uf, yo lo he pensado… Pero me agobiaría mucho también de que se hiciera el viaje mi marido sólo… Ya cuando nos veníamos para acá a vivir, mi marido quería traerse el coche que teníamos. Yo no quería, por el viaje, y porque prefería venderlo y comprar uno más grande XDD Lo que sí tenemos pensado es, cuando los niños sean más mayores, llevarles yo a casa de los abuelos y luego volverme yo y hacer el viaje mi marido y yo solitos 😉

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