Crianza Reflexiones maternales

Pikler: mi experiencia (II)

Os debía este post. Sois muchas las que me habéis escrito para preguntarme cómo seguimos con el tema Pikler, después de ver en mi Stories de IG el mordisco que le habían dado en la cara a Pitufina

Pues bien, os cuento.

Unos días después del incidente (la peque “C” sin ton ni vino hacía Pitufina y le mordió lo que hizo que mi niña estuviera abrazada a mí llorando sin parar durante casi 20´minutos, hasta que la madre de “C” sacó a su hija de la sala), la responsable del grupo me llamo. 

Me preguntó si iba a volver y le contesté que no lo tenía claro, principalmente porque no entendía la finalidad de la no intervención que defiende esta metodología. No comprendía que aprendía Pitufina viendo que le pegaban y su madre no hacía nada ni que le aportaba a “C” pegar comprobando que su madre no le decía ni una palabra. Me explicó que si nos marchábamos Carla no aprendería a manejar la situación. 

La responsable me dijo que era una situación extrema, que nunca le había sucedido antes. Que el resultado se veía a largo plazo pero que en cualquier caso lo que me proponía era estar ella mucho más pendiente de “C” y que si en alguna ocasión veía que “C” se acercaba a Pitufina y ella no se daba cuenta que me acercara yo para frenarla si le veía la intención de agredir. 

Me pidió por favor que lo intentaremos así un día más. Accedí. 

Hablé del tema con la mamá con la que tengo más confianza y me comentó que ella no se iba a separar de su hija, le gustara a la responsable o no. Que tampoco no entendía la no intervención materna en estos casos. Además, me contó que en la guardería de “C” se habían puesto firmes con el tema y que ella allí ya no pegaba.

Esta semana no hemos tenido clase pero una de las mamás del grupo nos invitó ayer al resto a su casa. Y allí estuvimos todas con los peques. Y no pasó nada. Es cierto que no interactuaban mucho entre ellos, pero tampoco hubo ninguna agresión. Cuando alguna peque tenía un juguete y “C” lo quería e iba a por él, su mamá estaba al lado, pendiente, para explicarle que ahora no lo podía tener ella. Y ella esperaba. Incluso la vi sonreír por primera vez. Qué descanso debe de sentir tanto la madre como la misma “C” al no vivir en esa tensión constante.

Esperamos que siga así la cosa. Ya os contaré si hay novedades. Y gracias de nuevo por vuestro interés. 

Anuncios

0 comments on “Pikler: mi experiencia (II)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: