Mi hija no quiere estar conmigo

Mi hija no me quiere

Por duro que suene ese pensamiento, es lo se me ha pasado por la cabeza en muchos momentos estos últimos días. Puede que no en ese extremo pero casi. Sé que mi hija me quiere pero su comportamiento conmigo ha cambiado tanto que mi sensación es que podría estar sin saber de mi sin causarle ningún pesar.

Los cambios de la bimaternidad 

Todo ha cambiado desde que soy bimadre. Ya en el hospital empezó a variar su actitud. Los últimos días de ingreso mis padres ya estaban aquí. PapáPitufo los llevaba a casa por las tardes y Pitufina, que les acompañaba, cuando regresaba a la habitación ni me saludaba. Es cierto que se ponía a comer (yo no podía ni levantarme de la cama) y de vez en cuando se giraba y me decía “te quiero hasta la luna y vuelta” pero ya no se desvivía por estar conmigo, como antes.

Pitufina ha sido una niña muy apegada a mí. Hemos estado meses sin ver a PapáPitufo, semanas de estar las dos completamente solas y eso son muchas horas juntas. Además, hasta hace poco le daba el pecho, seguimos colechando…Vamos que hemos pasado casi las 24 horas de los últimos dos años juntas. 

Por eso era normal que siempre quisiera estar conmigo. Que cuando su padre le decía de ir algún sitio o vestirla o lo que fuera, dijera: “no, con mamá”. Y por muy egoísta que suene en el fondo me gustaba escuchar eso. Sentir que yo era su vida, como ella la mía. De ahí que su cambio me duela tanto. 

Cuando tu hija no quiere estar contigo

Lo único que sigue queriendo hacer conmigo es acostarse pero el resto, cada dos por tres dice: “con papá”. Lo último fue ayer, cuando le pidió la mano para caminar. Nunca lo había hecho. Siempre buscaba la mía. Ahora para todo prefiere la presencia de su padre (vestirse, lavarse los dientes…). 

Entiendo que es normal. Yo, a raíz de la cesárea aún no he podido cogerla en brazos y cuando pide estar conmigo no podía hacerle el caso necesario porque tengo a su hermano a la teta. Además, Pitufín está siendo un bebé bastante llorón, no sabe estar despierto sin llorar. Solo se calma con el pecho. Y eso, me agota a mí e imagino que la frustra a ella. 

Por eso, si se cae, o está más sensible va a su padre, porque sabe que él la puede coger en brazos. Yo no.

Imagino que es algo pasajero y que, además, no debería de sentirme mal porque se refugie en su padre. Al fin y al cabo, hasta hace poco era él el que se sentía mal por ese rechazo. Pero no puedo evitarlo. Me duele. 

¿Volverá todo a su cauce? ¿Os ha pasado?

Comments

  1. No tengo experiencia, pero no dudes que tu hija te quiere in un segundo. Probablemente sean celos y los niños son muy listos y saben como fastidiarnos…

    1. Gloria says:

      Gracias. Un abrazo

  2. Eloy siempre ha preferido a su padre antes que a mí salvo si se hace daño que solo dice: “mamá, mama” y yo reconozco que me pongo muy celosa. Cuando el que llegaba tarde a casa era el padre pensaba que iba corriendo a el porque le echaba de menos pero ahora q soy yo la que está menos en casa y pasa más tiempo con su padre, quiere estar más con él. A mí me duele lo reconozco e intento llevarlo bien pero cuesta. Mucho ánimo. Serán celos pero todo volverá a la normalidad. Un beso y ánimo

    1. Gloria says:

      Entonces me entiendes….Se quiere llevar bien pero duele. Un beso

  3. Marieta says:

    A ver si me deja comentar…mucho ánimo, seguro que cuando crezca algo más pitufin las cosas serán más fáciles 😘

    1. Gloria says:

      Muchas gracias, guapa.

  4. Eva says:

    Uffff…. Y que duro se hace! Cuando hijo1 tenia 2 años y 4 meses, llegó a nuestra vida hija2. Que mal lo pasé! Entre las hormonas, con las dificultades propias de un bebé recién nacido, subida de leche, ingreso de hijita 2 en el hospital durante unos días y lo que yo sentía como el desapego repentino de hijo1, que era el centro de mi universo para mi…

    No se si era paranoia o que pudo haber de realidad en ello, pero hubiera jurado q de repente se había enfadado conmigo y me ignoraba. Y como me dolía, si hasta lloraba de la pena, de pensar que Le estaba provocando sufrimiento por darle una hermana. Me sentía culpable con él por quitarle protagonismo y me sentía culpable con la recién llegada por no darle suficiente tiempo y dedicación si estaba él delante. Si Le daba teta a ella, mientras Le contaba un cuento a él … Cuando iba a buscarle a la guardería, escondía en el cuco de su hermana regalitos (galleta de personajes, un cuento, etc) diciéndole que eran regalos de ella… Querer estar con cada uno de ellos al 200% y no llegar, era agotador física y mentalmente.

    Ahora el tiene 5 y ella acaba de cumplir 3…y hace 3 meses llegó a Casita hijo 3. Y es lo mejor que puedes hacer por ellos.

    No sólo fue pasajero y natural, el síndrome del principe/princesa destronado, es que ahora son inseparables. El y ella, pin y pon. Y aunque te pueda parecer raro, el enfado no es con el bebé q tampoco incordiar tanto… Es con la mama traidora que Le ha traído a casa,. Son celos, normales aunque duelan, un cambio importante en su vida, compartir a mama q es su centro con un desconocido. Aunque siempre requiere esfuerzo, es pasajero. Mucha mucha paciencia, mucho amor, involucrale al máximo para q te ayude y no pierda su papel esencial en casa, recuerdale que sigue siendo tu niña.

    Hijo 1 y hija 2, ahora están fenomenal con hijo 3.
    Ánimo!!!!

    1. Gloria says:

      Sí, es muy duro. Bien lo sabes!
      Me alegra leer que ahora tus peques son inseparables. Ojalá mis dos pitufines también lo sean.
      Mil gracias por compartir tu experiencia!!
      Un abrazo

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