Hospital pediátrico en el extranjero.

Cuando viajas con niños sabes que pueden haber imprevistos, que es posible que cojan algún resfriado…pero lo que yo no esperaba era tener que dejar a Pitufina ingresada la primera noche que llegamos a Francia.

Viajar con niños:  hospital francés

Teníamos reservado un apartahotel en Saint-Briac-sur-Mer, en la Bretaña Francesa porque PapáPitufo había de trabajar en esta zona casi tres semanas y yo no me veía sola en Alemania con los dos pitufines y la perra tanto tiempo.

Rouen, un precioso pueblo de Normandía 

Con Pitufina y la perra ya habíamos realizado viajes largos  pero para Pitufín iba a ser la primera vez y no queríamos meterle de golpe los 700 kilómetros que teníamos que recorrer. Por eso, pernoctamos una noche en Rouen. Una localidad preciosa, de la que os dejo algunas fotos aunque no mucha información porque solo teníamos un par de horas para pasar en ella antes de volver a la carretera. 

Hospital pediátrico en el extranjero

Paseando por Rouen, Pitufina ya mostraba señales de no encontrarse bien: mocos y reclamo de mimos. No quería casi caminar y “ñoñeaba” mucho pero no le dimos mucha importancia. Cuando paramos a comer ya notamos que estaba algo caliente y , aunque no teníamos un termómetro a mano, le dimos Apiretal (algo que no puede faltar en tu maleta si tienes hijos).

Cuando llegamos al apartamento que teníamos reservado, descargamos y fuimos a inspeccionar los alrededores. Ella, igual, pidiendo brazos todo el tiempo. Le dimos Dalsy (otro básico de los padres) y se fue a dormir sin casi cenar. 

Sobre la una de la mañana, escuchaba que respiraba muy rápido. Le toqué: ardía. Decidimos llevarla a urgencias. En estos caso lo que toca hacer es tirar de Google Maps y ver dónde está el hospital más cercano. En nuestro caso, era el de Dinard. Como pensábamos que la mandarían a casa preferí quedarme y no exponer a Pitufín a los virus de un hospital. 

Hospital pediatrico extranjeroAl rato, me llamó PapáPitufo y me comentó que los habían remitido al hospital pediátrico de Saint Maló que es de mayor tamaño. 

Un hospital al que me acerqué yo con el peque sobre las cinco de la mañana (cuando se quedó ella dormida y el padre pudo venir a por nosotros) y donde nos dejaron estar a los 4 sin problemas. En IG me comentaron que en Alemania a los menores de 14 años les prohiben la entrada en la habitación para evitar infecciones. En este caso, yo agradecí que me dejaran entrar y poder estar con los dos, facilitando así el poder dar el pecho al peque.

El buen hacer del hospital de Saint Maló

Encontrar un hospital pediátrico en el extranjero donde te faciliten la vida es de agradecer, y mucho. Pitufina permanecía en la cama con barreras (las podíamos bajar siempre que queríamos) y yo en un sillón reclinable con Pitufín. PapáPitufo durmió un par de horas en el coche.

Teníamos el miedo de no poder entendernos ya que nosotros no hablamos francés pero con los doctores y alguna enfermera nos comunicamos en inglés. Con el resto, por gestos y palabras sueltas sabíamos lo que nos querían decir.

Otra de las cosas que me gustó de este hospital francés es que contaba con una gran sala llena de juguetes para todas las edades. De ella podía coger algunos y llevárselos a Pitufina. Además, por las tardes había profesoras en la sala por si algún peque quería/necesitaba repaso, hacer deberes…

El personal fue muy empático. Para cualquier prueba que le hacían intentaban hacerla sonreír, le regalaron el muñeco de la foto y le dejaron colores para que se entretuviera pintándolo…

En definitiva, muy contentos con la atención. Lo único que nos pidieron fue pasaporte o DNI de Pitufina y de un adulto, su cartilla médica y la Tarjeta Sanitaria Europea. No tuvimos que abonar nada. 

¿Bronquitis o asma en niños?

En un principio, el doctor que le atendió pensaba que se trataba de una bronquitis leve. Le pusieron oxígeno (lo tenía en 82 y debe de estar en 100) y le extrajeron sangre. 

Por la mañana, la doctora que nos visitó nos adelantó que aunque a lo largo del día iban a intentar corroborarlo, lo que le pasaba a Pitufina era que tenía asma. Algo que nos sorprendió mucho porque nunca le había pasado y en nuestras familias no contamos con antecedentes asmáticos, no fumamos y tampoco tenemos gato.

La doctora nos explicó que la estaban tratando con Ventolín y estaba respondiendo bien y que además escuchaban unos ruidos al auscultarle la espalda. 

En un principio, querían que pasara otra noche allí para poder observarla más tiempo pero a lo largo del día como reaccionaba bien al tratamiento nos dieron el alta. 

Nos han pautado 9 días de Ventolín y 4 de Zentiva. Luego tocará pedir cita en su pediatra de Alemania para ver si ha de llevar seguimiento o solo ha de recurrir a la mascarilla cuando tenga tos.  

¿Os ha pasado a vosotr@s? 

¿Qué opinas?